Pues eso, un alarido de tal magnitud que hace vibrar los cristales de las ventanas de los edificios. Suenan las alarmas de un par de coches. Un grupo de pájaros posados en un árbol cercano emprenden el vuelo, huyendo espantados al percibir las vibraciones de mi garganta. Y me importa mas bien poco (un pimiento) que junto a mi espectacular y muy digno salto, realizado al mas puro estilo libre conocido vulgarmente como "bomba", me hiciera quedar aun más ridículo. Porque cuanto más raro piensen que soy, mejor. Menos se me acercarán. Porque la verdad sea dicha: la piscina de mí urbanización no es como la del vídeo. Mí piscina no es tan guay.
Mí piscina no tiene unas vistas tan espectaculares de la ciudad de Barcelona. El único parecido con la realidad es que está igual de llena. Y es cierto que al salir del agua debes pisar unas cuantas toallas hasta alcanzar la tuya. Y pasar por encima de los sudorosos cuerpos de las personas tumbadas. No sé si hace falta decirlo, pero como podéis imaginar, ninguna de esas sudorosas personas es la amiga Kylie. Ni ningun@ de los que aparecen en el vídeo. Y aunque ahora mismo puedan pensar que soy un cabroncete debo decir que en realidad no lo soy. Porque a mí el asunto de los cuerpos esculturales me da igual. A mí me dan lo mismo los contoneos sugerentes. La verdad, ahora mismo, paso de tener que moverme de ese modo. Sin calentar ni nada. Porque lo único que deseaba era un baño tranquilo. Relajarme tumbado debajo de una sombrilla hasta quedarme dormido unos minutos. Sin hacer nada. Sin gente alrededor. Sin jaleo. Pero claro, en mí piscina hay más gente que en Benidorm. Y lo más importante, en mi piscina desconocen el significado de Slow. Vamos, carecen de ello.
Ahora, no mentiré. Porque debo reconocer que, en caso de haber podido elegir, me hubiese gustado despertar en la piscina del vídeo. Y hacerlo con la sugerente voz de Kylie. Susurrándome al oído Slow. Y no por mi vecina del quinto. Quien me ha jodido el dulce sueño. Harto de escucharla berrear unas quinientas veces el nombre de su hijo. Todas ellas acompañadas de un: "...sal del agua", " ... te he dicho que salgas del agua", "... como entre a buscarte ya verás". Porque sería todo un honor que mi toalla fuera pisada por uno de los esculturales pies de la cantante (me da lo mismo cualquiera de ellos, si son los dos mejor). Es más, con sumo gusto compartiría mi toalla con cualquiera de los que aparecen alrededor de ella. Pero no con el mal oliente pinrel del marido de la del quinto. Y de quien me pasa por encima... mejor no hablar. Pues sí, lo reconozco. Aun sabiendo que el socorrista y yo seríamos las primeras excepciones a la regla... aun sabiendo que destacaríamos como dos garbanzos negros....¡¡cómo me hubiese gustado despertar en la piscina de la australiana!!.
Ellen Allien estuvo pinchando en la BPitch Control "Beach Party" celebrado en el Chiringuito Calamar, dentro de la programación del Off Sónar,.
Delorean, tocaron el 18 de junio Barcelona- 19 A Coruña, SonarVillage.

