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martes, 21 de abril de 2009

Episodio 19 : Bugge Wesseltoft

Ladies and gentleman les presento a Bugge Wesseltoft, el noruego más universal. Dentro de la música, en particular del Nu-jazz, podría hablar de artistas responsables de mi interés por este estilo. Podría darles un montón de nombres, pero tampoco quiero aburrirles demasiado. Lo que si puedo asegurarles, es que artistas de la talla de Bugge Wesseltoft, Nicola Conte, Matthew Herbert,... y unos cuantos más (insisto, no quiero aburrirles) son los responsables de que perdiera la cabeza por este género. Muy pronto (tarde o temprano, no piensen que se van a librar) hablaremos de ellos en el Callejón del Ritmo.

Si,... andaba allá,... por los noventa (parezco un abuelo contando batallas), muy influido por lo que yo llamaba Nuevas Tendencias (trip-hop, dub,... y similares). La misma época en la que empecé a interesarme en serio por el jazz. Se podría decir, que algunos temas de los grupos que escuchaba ya apuntaban ciertos toques jazzeros. Esto tampoco me resultaba nuevo. Había escuchado (y comprado) a algunos grupos que, ya por aquel entonces, mezclaban jazz con otros estilos. Grupos como US3, que mezclaban jazz y Hip-hop (su disco "Hand on the torch" del 93 es hoy en día todo un clásico). O artistas como Frederic Galliano (su álbum "Espaces Barroques" del 97 es todo un ejemplo de Nu-jazz). O el más famoso de todos, St. Germain, quién debutó en el 95 con su álbum "Boulevard". Poco a poco, fui interesándome, cada vez más, por este nuevo estilo.

Bugge Wesseltoft es, sin duda alguna, uno de los mejores artistas de Nu-jazz. Es un afamado pianista, al que también le gusta jugar con ordenadores y sintetizadores, a la vez que compositor y productor. Gran conocedor del jazz, no es para menos, su padre fue un aclamado guitarrista del género. Además, Wesseltoft, en sus inicios, estuvo en varias formaciones de jazz. Es dueño del sello discográfico Jazzland Recordings, donde graban artistas de la talla de Atomic, Wibutee, Audun Kleive, Beady Belle o Sidsel Endresen (con ésta última Bugge ha colaborado en varios discos). En definitiva, nos encontramos, ante todo, con un gran músico, comparado con artistas de la talla de Miles Davis, Chick Corea, Herbie Hancock,....por citar algunos. Un músico que ha actuado en los mejores festivales y locales de jazz del mundo.
Tiene una discografía, para los años que lleva en activo y si sumamos colaboraciones, bastante extensa. Hablar sobre todos sus discos nos llevaría bastante tiempo. Repasaremos rápidamente algunos de ellos.
Le descubrí en 1996 con su álbum debut "New Conception of Jazz". Me resultó una grata sorpresa descubrir un álbum de jazz electrónico, con más sabor a jazz que a electrónica. Le siguió "Sharing" en el 98. De este álbum es el tema "You might say", con la voz de Sidsel Endresen, que podéis escuchar.




Del 2001 es su álbum "Moving" (todos sus discos me vuelven loco pero éste, en concreto, más todavía). "Yellow is the colour" pertenece a este álbum. En el 2004 continuó entregando buena música con "Film Ing".
En el 2007 me sorprendió con un disco de jazz minimalista e intimista titulado "Im", donde el único instrumento que se puede escuchar es su piano, arropado por un ligero y a veces imperceptible uso de la electrónica. Un disco donde se crean unas atmósferas sutiles, relajantes, ...ideal para escuchar en casa.
Su último trabajo, aparecido el pasado mes de febrero, se titula "Playing", un álbum que continúa por el mismo camino que el iniciado por su anterior álbum "Im".




A todo esto hay que sumar otra serie de discos. Uno en directo; otro que realizó revisando canciones navideñas y los que ha firmado junto a artistas como Laurent Garnier o colaborando con Sidsel Endresen (estos últimos muy recomendables).

Desde el Callejón del Ritmo recomiendo a Bugge Wesseltoft, quién aseguro que gustará tanto a los amantes del jazz como a los que no les interese este tipo de música.

martes, 17 de marzo de 2009

Episodio 2 : The Five Corners Quintet

El pasado 2008 fue un año fructífero, se editaron muchos discos de nu-jazz de artistas ya consagrados dentro del género y que sigo con auténtica devoción, como el segundo álbum de estudio de The Five Corners Quintet.
Este grupo finlandés es uno de los más influyentes de la nueva escena jazzística europea. En los últimos años, los países nórdicos se han convertido en todo un referente, donde surgen una gran cantidad de artistas más que interesantes.
En el año 2003 nace el sello discográfico Ricky-Tick Records con el objetivo de dar salida a todos estos artistas. En poco tiempo, este sello ha conseguido situarse a la vanguardia del jazz y estar a la altura del otro (ya mítico) sello, Jazzland Recordings, del noruego Bugge Wesseltoft. The Five Corners Quintet, así como algunos de los miembros que componen la banda, en solitario, han editado sus trabajos para este nuevo sello. En estos trabajos en solitario, como es de suponer, colaboran unos con otros.
El debut de la formación se produce en el 2005 bajo el título de "Chasin the Jazz Gone By", un álbum de puro jazz de los 50-60, pero con un sonido más actual. Contó con numerosas colaboraciones, como las voces de Mark Murphy y Okou. Este álbum es el responsable de que mucha gente girásemos la cabeza hacia Finlandia y nos fijásemos en todo lo que se estaba gestando alrededor del nuevo sello discográfico.

"Hot Corner"(2008) es el segundo álbum de la formación, un disco esperado por quien suscribe. Me fascinaron con su primer larga duración y las expectativas puestas en su nuevo trabajo eran muchas. No defraudan, vuelven a firmar un gran disco de nu-jazz, juntando clasicismo y modernidad a la perfección. De nuevo, la lista de colaboraciones es muy amplia, repiten Mark Murphy y Okou.
The Five Corners Quintet gustará tanto a los amantes del nu-jazz como a los que les guste el jazz de sabor más clásico, ya que no se trata de una apuesta netamente electrónica, es más, ésta es apenas imperceptible y se podría decir que su sonido es (casi) completamente orgánico. Hice la prueba, le pasé el segundo álbum a un conocido, gran aficionado al jazz y me comentó que le había gustado (y sorprendido) mucho.